martes, 10 de diciembre de 2013

La emigración en España

Históricamente cuando una población entra en una encrucijada económica la solución es emigrar. Cuando se han agotado todas las formas de reflotar la economía personal o familiar sólo queda hacer las maletas, es una decisión difícil por los lazos emocionales con los que se quedan, pero más duro es ver cómo es imposible llevar comida a casa.

Si miramos al pasado vemos que el mundo actual se ha modelado con movimientos migratorios, consecuencia a su vez de crisis económicas.

El no poder garantizar un techo, educación, salud, comida nos lleva a tomar decisiones que si tuviéramos un trabajo digno con el que poder cubrir las necesidades básicas no tomariamos, como dejar familia y amigos para tratar de subsistir donde podamos.

La dificultad económica nos lleva a la falta de libertad, a luchar por trabajos de subsistencia en el caso que encontremos alguno, mientras nos suben (la luz un 80% en siete años) los gastos por intentar sobrevivir en una sociedad en proceso de desmantelamiento.

Ya no estamos sorprendidos, ni indignados ante el desguace del "Estado del Bienestar" que tanto trabajo costo a nuestros padres y abuelos construir, ahora estamos intentando salvar lo que se pueda; los derechos ya pocos, por que los derechos sin respaldo económico son una utopía. El derecho a la vivienda es si tienes trabajo para poder pagarla, el derecho a desplazarte es si puedes pagar el transporte y así cualquier derecho, y los derechos que no implican un coste como reunirse y opinar ya se encargan de recortarlos a base de reales decretos y leyes mordaza.

Cada generación ve esta involución en su perspectiva, los ancianos; verdaderos artífices de levantar una sociedad con derechos y libertades desde las cenizas de una España rota y herida por una guerra entre hermanos, en siete décadas ven como el trabajo realizado se pierde, ven como sus hijos y nietos vuelven al hogar familiar por que unos bancos y una justicia les quita sus viviendas, ven como con su pensión tienen que dar de comer a hijos, nietos y de comer a un gobierno que crea impuestos sin parar.

Las generaciones laboralmente activas se ven privadas de trabajo y alternativas, en una sociedad donde todo ha perdido su valor, la preparación, la formación, la experiencia, la innovación, las ganas de trabajar, la necesidad de llevar algo a casa...también han perdido su valor, sólo queda algún ahorro y la pensión de los abuelos.

Los jóvenes activos e inquietos por progresar directamente hacen la maleta. Los jóvenes que antes de la crisis preferían la vida pasiva mantenidos por los padres, están como siempre mirando pasar las nubes como mucho pensando por que cuesta tanto sacar dinero a padres y abuelos. Divina juventud criada entre algodones y con todas las comodidades, se preguntan que ha pasado.

Los gobiernos y Bancos mientras tratan de tapar los agujeros producto de su avaricia y mala gestión saqueando la calderilla de nuestros raidos bolsillos de mercadillo, nos sugieren que emprendamos, que creemos nuestro propio empleo, pero en una sociedad sin capacidad de consumir productos, ni servicios, emprender es sinónimo de arruinarse y arruinar a los que te han apoyado, pero mientras intentamos emprender pagamos más impuestos hasta que no podemos pagarlos y como autónomos emprendedores no tendremos derecho a nada.

Siempre nos quedará la maleta...

Un saludo
José E. Hueso

No hay comentarios:

Publicar un comentario